Bolonia, amenaza u oportunidad

. martes 9 de junio de 2009
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¿Es el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), conocido como proceso de Bolonia, una amenaza o una oportunidad para la universidad pública?


Lo primero que hay que tener claro antes de responder a esta pregunta es que en el debate suscitado a raíz de la implantación del EEES se han introducido elementos que no están relacionados – al menos directamente – con dicho proceso, a saber:


  • La amenaza de privatización de la universidad pública a través de la entrada de capital privado.


  • La subida de los precios de las tasas de las matrículas, sobre todo de los másteres (llegándose a afirmar que serán a precios privados).

  • La eliminación de estudios, sobre todo los referidos al ámbito de las humanidades.


Estos temas, a pesar de ser claves para el futuro de la universidad pública, no están contemplados en la declaración de Bolonia. Por lo tanto, aquellos que plantean al EEES como una amenaza por dicho motivos, parece ser que no tienen muy claro de lo que este trata.


El EEES es un proceso mediante el cual los países miembros de la Unión Europea quieren fomentar la construcción política de Europa. Esto se debe conseguir mediante la homogenización de estudios, que debe permitir una mayor movilidad del estudiante, tanto en su fase de formación como en su desarrollo laboral. Si se pretende conseguir una unión política y no solo comercial de Europa, es necesario fomentar una cultura común, y en esto, la universidad juega un papel principal. El EEES supondrá también un cambio en la manera de evaluar al alumno, pasando del clásico sistema escolástico, donde el alumno tiene un papel pasivo, a un sistema más parecido al método socrático, donde el alumno pasa a tener un papel activo y crítico dentro de un ambiente de debate.


Por lo tanto, aquellos estudiantes y ciudadanos en su conjunto que se sientan implicados en el proceso de construcción europeo, que quieran que este vaya más allá de una mera unión comercial, deberían ser defensores del la implantación del EEES. Ahora bien, esto no quiere decir que no debamos tener una actitud crítica, que no debamos plantear reivindicaciones que se deban tener en cuenta a la hora de que este sea aplicado efectivamente en las universidades. Defender el EEES y entender que este es una oportunidad para el mejoramiento de la calidad de la universidad pública, no significa dar una carta en blanco.


Las reivindicaciones de los llamados anti-bolonia – relacionadas con los puntos tratados al inicio – son totalmente legítimas y compartidas por la mayoría de la comunidad universitaria, pero la solución a estas no pasa por retirar Bolonia. El mantenimiento de una universidad pública no sometida a los intereses empresariales, la defensa de los derechos del estudiante y la consecución de una universidad generadora de pensamiento libre y crítico deben ser los objetivos de cualquier organización estudiantil progresista (englobo aquí a todas las organizaciones estudiantiles encuadradas a la izquierda del eje ideológico, es decir, a aquellas organizaciones defensoras de lo público, se hayan posicionado estas a favor o no del EEES), pero la solución no pasa por la paralización de la implantación del EEES, sino que se debe establecer un debate paralelo.


Los estudiantes y el conjunto de organizaciones estudiantiles, deberían trabajar para que el proceso de implantación del EEES sea realmente una oportunidad y no quede en un cambio educativo más. Deberán vigilar a su vez para que no se utilice la excusa de Bolonia para introducir cambios no consensuados con el conjunto de la comunidad universitaria. Pero no deberían parar un proceso cuyo horizonte se sitúa en la Europa política.


Articulo publicado en nº4 de la revista Freshpolitik

Dios y la ciencia, por Nietzsche

. miércoles 27 de mayo de 2009
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<<¿Se ha entendido bien la famosa historia que se encuentra al principio de la Biblia, la del terrible miedo de Dios ante la ciencia? No se ha comprendido. Este libro de sacerdotes por antonomasia comienza, como es justo, con la gran dificultad íntima del sacerdote: el sacerdote tiene un solo peligro, por consiguiente, Dios tiene sólo un gran peligro. El viejo Dios, todo espíritu, todo gran sacerdote, todo perfección, pasea por distracción en sus jardines; pero se aburre. En vano luchan contra el tedio los dioses mismos. ¿Qué hace Dios? Inventa al hombre; el hombre es divertido... Pero he aquí que también el hombre se aburre, La compasión de Dios por la única miseria que todos los Paraísos tienen en si, no conoce límites: pronto creó otros animales. Primer error de Dios: el hombre no encontró divertidos a los animales – fue su amo, no quiso ser un animal. Después de esto Dios creó a la mujer. Y, en realidad, entonces acabó de aburrirse; pero acabaron también otras cosas. La mujer fue el segundo error de Dios. "La mujer es, por su naturaleza, serpiente: Eva"; esto lo sabe todo sacerdote; "de las mujeres procede todo el mal sobre la tierra"; esto también lo sabe todo sacerdote. "Por consiguiente, también de ella viene la ciencia..." Precisamente, de la mujer aprende el hombre a gustar el árbol del conocimiento. ¿Qué había sucedido! El viejo Dios se vio acometido de un tremendo error. El hombre mismo se había hecho su mayor error; Dios se había creado un rival: la ciencia nos hace iguales a Dios; ¡cuando el hombre se hace sabio han terminado los sacerdotes y los dioses! Moraleja: la ciencia es la cosa vedada en si, es lo único vedado. La ciencia es el primer pecado, el germen de todos los pecados, el pecado original. Sólo esto es la moral. Tú no debes conocer: todo lo demás se sigue de aquí. El tremendo miedo experimentado por Dios no le impidió ser hábil. ¿Cómo nos defenderemos de la ciencia? Este fue durante mucho tiempo su problema capital. Respuesta: ¡Arrojemos al hombre del Paraíso! La felicidad, el ocio, conducen a pensar; todos los pensamientos son malos pensamientos... El hombre no debe pensar. Y el sacerdote en sí inventa la miseria, la muerte, los peligros mortales del parto, toda clase de sufrimientos, de dolores, de fatigas, y sobre todo la enfermedad; ¡simples medios en la lucha contra la ciencia! La miseria le impide al hombre pensar... Y, sin embargo, ¡cosa terrible!, la obra de la ciencia se eleva, llega hasta el cielo, haciendo palidecer a los dioses. ¿Qué hacer? El viejo Dios inventa la guerra, separa a los pueblos, hace que los hombres se destruyan unos a otros (los sacerdotes tuvieron siempre necesidad de la guerra). ¡De la guerra que, entre otras cosas, es una gran perturbadora de la paz de la ciencia! ¡Oh cosa increíble! No obstante la guerra, la ciencia, la emancipación del poder del sacerdote, aumentan. Y una última decisión se presenta al viejo Dios: El hombre se ha hecho científico: no sirve, hay que ahogarlo.>>

Extracto de "El Anticristo" de Friedrich Nietzsche

16 años

. martes 19 de mayo de 2009
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El anteproyecto de ley del aborto está en marcha y ya se empiezan a plantear los primeros debates. Desde el debate entre aborto sí o aborto no (debate que se suponía superado, pero que ha resurgido de nuevo), a los plazos en los que la mujer puede abortar libremente o bajo determinados supuestos, hasta el debate que más polémica está despertando entre la propia izquierda, si una menor de 16 años puede abortar sin el consentimiento paterno. De este último punto es sobre el que me gustaría hacer una pequeña reflexión.


Creo que lo más importante en este debate es la forma en la que se plantea. Por un lado nos podemos plantear la pregunta de si una menor de 16 años tiene la suficiente madurez para tomar esta decisión o, por otro lado, nos lo pedemos plantear desde la pregunta de si tenemos que dar el poder a los padres de decidir si su hija tiene que abortar o no.


Si nos lo planteamos desde el primer punto de vista la solución es muy compleja. ¿Como podemos determinar la madurez de una persona? Parece ser que los que plantean el debate de esta forma apostarían porque no se tuviera esta libertad de decisión hasta los 18 años, edad en la que en España se adquiere legalmente la mayoría de edad. Pero, ¿es esta una solución aceptable?, si mas no, parece la más simple, eres maduro cuando eres mayor de edad. Se argumenta a su vez que la decisión de interrumpir el embarazo es demasiado importante como para dejarla en manos de una menor, yo pienso, que el mismo hecho de que sea tan importante para la persona, no debe permitir que la decisión sea tomada por otras, por mucho que estas sean sus padres.


Es aquí donde entra el planteamiento del debate desde el segundo punto vista. Nadie discute que lo ideal sería que si una chica de 16 años se encuentra en la situación de un embarazo no deseado pueda contar con el apoyo de sus padres. Pero hemos de plantearnos casuísticas en las que unos padres no apoyen la decisión su hija, que entiendan que su hija debe seguir adelante con el embarazo cuando esta se niega o viceversa. ¿Cuál es la decisión que debe prevalecer? Algunos pensaran que en estos casos podría intervenir un juez que determine (mediante informes médicos o psicológicos) cual es la mejor solución. Pero hemos de tener en cuenta el peso que pueden tener los padres sobre la menor para que esta acabe aceptando la decisión paterna. Es por eso, que no solo debe decidir la menor si continua o no con el embarazo, si no que además debe poder decidir si le comunica la situación a los padres o no.


Visto esto último, queda claro que mi posicionamiento es el de otorgarle a la menor la mayor autonomía de decisión posible, entendiendo a su vez, que en una situación de embarazo no deseado, una menor debería poder tener el apoyo de un adulto y si decide que no debe ser el de sus padres, la Administración debería proporcionárselo.


La rebelión de las masas

. martes 5 de mayo de 2009
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"El concepto de muchedumbre es cuantitativo y visual. Traduzcámoslo, sin alterarlo, a la terminología sociológica. Entonces hallamos la idea de masa social. La sociedad es siempre una unidad dinámica de dos factores: minorías y masas. Las minorías son individuos o grupos de individuos especialmente cualificados. La masa es el conjunto de personas no especialmente cualificadas. No se entienda, pues, por masas, sólo ni principalmente «las masas obreras». Masa es el «hombre medio». De este modo se convierte lo que era meramente cantidad –la muchedumbre- en una determinación cualitativa: es la cualidad común, es lo mostrenco social, es el hombre en cuanto no se diferencia de otros hombres, sino que repite en sí un tipo genérico. ¿Qué hemos ganado con esta conversión de la cantidad a la cualidad? Muy sencillo: por medio de ésta comprendemos la génesis de aquella. Es evidente, hasta perogrullesco, que la formación normal de una muchedumbre implica la coincidencia de deseos, de ideas, de modo de ser, en los individuos que la integran. Se dirá que es lo que acontece con todo grupo social, por selecto que pretenda ser. En efecto; pero hay una esencial diferencia.

En rigor, la masa puede definirse, como hecho psicológico, sin necesidad de esperar a que aparezcan los individuos en aglomeración. Delante de una sola persona podemos saber si es masa o no. Masa es todo aquel que no se valora a sí mismo -en bien o en mal- por razones especiales, sino que se siente «como todo el mundo» y, sin embargo, no se angustia, se siente a saber al sentirse idéntico a los demás. Imagínese un hombre humilde que al intentar valorarse por razones especiales -al preguntarse si tiene talento para esto o lo otro, si sobresale en algún orden-, advierte que no posee ninguna cualidad excelente. Este hombre se sentirá mediocre y vulgar, mal dotado; pero no se sentirá «masa».

Cuando se habla de «minorías selectas», la habitual bellaquería suele tergiversar el sentido de esta expresión, fingiendo ignorar que el hombre selecto no es el petulante que se cree superior a los demás, sino el que se exige más que los demás, aunque no logre cumplir en su persona esas exigencias superiores. Y es indudable que la división más radical que cabe hacer de la humanidad es ésta, en dos clases de criaturas: las que se exigen mucho y acumulan sobre sí mismas dificultades y deberes, y las que no se exigen nada especial, sino que para ellas vivir es ser en cada instante lo que ya son, sin esfuerzo de perfección sobre sí mismas, boyas que van a la deriva.

Esto me recuerda que el budismo ortodoxo se compone de dos religiones distintas: una, más rigurosa y difícil; otra, más laxa y trivial: el Mahayana -«gran vehículo», o «gran carril»-, el Himayona -«pequeño vehículo», «camino menor»-. Lo decisivo es si ponemos nuestra vida a uno u otro vehículo, a un máximo de exigencias o a un mínimo.

La división de la sociedad en masas y minorías excelentes no es, por lo tanto, una división en clases sociales, sino en clases de hombres, y no puede coincidir con la jerarquización en clases superiores e inferiores. Claro está que en las superiores, cuando llegan a serlo, y mientras lo fueron de verdad, hay más verosimilitud de hallar hombres que adoptan el «gran vehículo», mientras las inferiores están normalmente constituidas por individuos sin calidad. Pero, en rigor, dentro de cada clase social hay masa y minoría auténtica"…

"Ahora bien: existen en la sociedad operaciones, actividades, funciones del más diverso orden, que son, por su misma naturaleza, especiales, y, consecuentemente, no pueden ser bien ejecutadas sin dotes también especiales. Por ejemplo: ciertos placeres de carácter artístico y lujoso o bien las funciones de gobierno y de juicio político sobre los asuntos públicos. Antes eran ejercidas estas actividades especiales por minorías calificadas -calificadas, por lo menos, en pretensión-. La masa no pretendía intervenir en ellas: se daba cuenta de que si quería intervenir tendría, congruentemente, que adquirir esas dotes especiales y dejar de ser masa. Conocía su papel en una saludable dinámica social"…

"Lo propio acaece en los demás órdenes, muy especialmente en el intelectual. Tal vez padezco un error; pero el escritor, al tomar la pluma para escribir sobre un tema que ha estudiado largamente, debe pensar que el lector medio, que nunca se ha ocupado del asunto, si le lee, no es con el fin de aprender algo de él, sino, al revés, para sentenciar sobre él cuando no coincide con las vulgaridades que este lector tiene en la cabeza. Si los individuos que integran la masa se creyesen especialmente dotados, tendríamos no más que un caso de error personal, pero no una subversión sociológica. Lo característico del momento es que el alma vulgar, sabiéndose vulgar, tiene el denuedo de afirmar el derecho de la vulgaridad y lo impone dondequiera. Como se dice en Norteamérica: ser diferente es indecente. La masa arrolla todo lo diferente, egregio, individual, calificado y selecto. Quien no sea como todo el mundo, quien no piense como todo el mundo, corre el riesgo de ser eliminado. Y claro está que ese «todo el mundo» no es «todo el mundo». «Todo el mundo» era, normalmente, la unidad compleja de masa y minorías discrepantes, especiales. Ahora «todo el mundo» es sólo la masa"...

Extracto de "La rebelión de las masas" (1929) de José Ortega y Gasset.

Crisis, ¿una oportunidad para explotar al trabajador?

. miércoles 22 de abril de 2009
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La crisis económica en la que nos encontramos inmersos, y en la que hay un claro consenso en que su origen está en la base de los principios neoliberales, puede no ser solo una oportunidad para reactivar los principios socialdemócratas.


En el mejor de los casos, la derecha mundial pretende hacer cambios para que al final todo siga igual. A pesar de que entienden que algo falló y hay que tomar medidas, han dejado bien claro cual es su objetivo: ¡hay que salvar el capitalismo!


Pero existe otro sector aún más radical del neoliberalismo, que no solo no ve culpabilidad en sus tesis, sino que opina que para salir de la crisis necesitamos más neoliberalismo. Así lo entiende el ex-presidente español José Maria Aznar, que ha apostado sin ningún tipo de pudor por la flexibilización (o lo que es lo mismo, precarización) del mercado de trabajo.


El mensaje de este último sector es claro, la crisis actual no solo la han de pagar los trabajadores, sino que es además una oportunidad para recortar derechos laborales. En este sentido podemos encontrar ejemplos como los de la empresa Cut Cost Solutions, una empresa que se dedica a “ayudar al empresario a incrementar los resultados, la productividad y competitividad de su empresa en tiempos de crisis mediante el reajuste de su estructura y la optimización de sus costes laborales.” Podeis ver aquí un par de videos: video1, video2


Esto nos demuestra que al contrario que el titular de uno de mis anteriores post, el neoliberalismo no ha muerto, es cierto que esta herido de gravedad, pero debemos ir con cuidado si no queremos que renazca, y lo haga incluso con más fuerza.



Noam Chomsky y anarquismo

. martes 14 de abril de 2009
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“Sobre el anarquismo” es una recopilación de textos y entrevistas realizadas al profesor Noam Chomsky, uno de los pensadores más influyentes de la izquierda mundial. Chomsky se define a sí mismo como anarquista o socialista libertario, una corriente que el entiende como la heredera directa del socialismo y el liberalismo clásicos.

En esta obra se intentan romper falsas definiciones y tergiversaciones sobre el anarquismo. Sin entrar a juzgar cada una las características del anarquismo tal y como lo entiende el autor, me gustaría destacar las ideas que me han parecido más interesantes.

1. La forma de organización social más justa y que garantiza mejor la libertad de los individuos es la democracia. ¿Pero como entiende Chomsky esta democracia? La democracia tal y como la observamos hoy en los países occidentales no es una democracia real, es decir, no refleja realmente el poder del pueblo. Esto no quiere decir que la democracia occidental, es decir, la representativa, deba ser abolida, sino que debe ser ampliamente perfeccionada. Y este perfeccionamiento debe encaminarse hacia una democracia más participativa, donde el ejercicio democrático no se limite a ejercer el derecho a voto cada cuatro años. Una democracia participativa (o de base), al contrario que la meramente representativa, debe significar que el ejercicio del poder se realiza de abajo a arriba y no de arriba a abajo.

2. La educación debe ser uno de los pilares básicos de toda sociedad libre. La educación no debe ser una mera adquisición de conocimientos, debe ser una actividad que genere pensamiento crítico y debe ante todo proporcionar la oportunidad del desarrollo completo de las capacidades creativas propias de cada individuo. No se deben mantener sistemas educativos que simplemente mantienen las estructuras sociales y económicas existentes.

3. El Estado, si bien en una fase final debería desaparecer, debe ser en la actualidad defendido. El anarquista o socialista libertario de la sociedad actual debe entender que la desaparición del Estado en las circunstancias actuales solo facilitaría la explotación por parte de los grandes grupos capitalistas. Es por lo tanto un objetivo de todo socialista libertario el luchar hoy por un Estado más fuerte, que permita la liberación de los oprimidos.

En definitiva, “Sobre el anarquismo”, es una obra que puede resultar útil a todo aquel que se considere de izquierdas si sabe dejar de lado viejos prejuicios. Unos prejuicios que cierran puertas al entendimiento del conjunto de las ideas políticas de izquierdas que en ocasiones se olvidan que tienen un objetivo común, a saber, la desaparición de todo tipo de explotación y la correspondiente emancipación de la humanidad.

“El conocimiento hace el mundo más justo”

. martes 7 de abril de 2009
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Seis han sido los cambios ministeriales en el gobierno socialista. Cinco nuevos ministros y una ministra que cambia de cartera. Pero entre todos ellos me gustaría destacar el nombramiento de Ángel Gabilondo para el ministerio de Educación y Universidad. Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), profesor de metafísica, catedrático de filosofía y hasta hoy Rector de la misma UAM.


Si algo destacan los que conocen a Gabilondo es su carácter conciliador y su amor por el arte de conversar (como el mismo lo define) que será bien recibido en este complejo momento de instauración del nuevo espacio europeo de educación superior (EEES). Así como su carácter intelectual que puede aportar al nuevo ejecutivo un plus en la batalla por las ideas.


Este último hecho es el que parece molestar más a la rancia derecha, ya que ha sido el primer blanco de sus flechas en su principal medio en Internet, libertaddigital.com. No se destaca aquí ni su carrera ni su profesionalidad, simplemente se le califica de “hermanisimo, amigo de Carrillo y defensor de los radicales de izquierda”. Pocas veces había encontrado tan adecuada la frase “Ladran, luego cabalgamos”.


El nuevo equipo de gobierno se deberá enfrentar a una dura crisis económica, con soluciones que deben ser inmediatas, pero otras también que deben ser a largo plazo, y es en este punto donde la educación debe jugar un papel principal. La crisis en el mundo de las ideas también debe ser un campo de batalla, porque como el mismo Gabilondo dice: “el conocimiento hace el mundo más justo.”


Entrevista a Ángel Gabilondo y su currículum.